Gestión del agua
El agua es un recurso esencial en cualquier territorio, y especialmente en España, donde en muchas regiones la disponibilidad de agua puede ser limitada. Por ello, su protección y uso responsable son una prioridad para cualquier proyecto industrial.

En la minería moderna, la gestión del agua es uno de los aspectos ambientales más importantes. Los proyectos mineros actuales están diseñados para reducir el consumo de agua, evitar la contaminación y controlar cuidadosamente cualquier posible impacto sobre ríos, acuíferos y ecosistemas.
Además, las operaciones mineras en Europa deben cumplir una de las legislaciones ambientales más exigentes del mundo. La normativa europea y española establece controles estrictos sobre el uso del agua, los vertidos y la protección del dominio público hidráulico.
En el proyecto de wolframio San Juan, la gestión del agua se basa en una combinación de diseño técnico, prevención y control ambiental. Entre las principales medidas adoptadas se encuentran:
- Selección del emplazamiento y diseño del proyecto de forma que no se altere la red hidrográfica existente.
- Sistema de agua en circuito cerrado para el proceso mineralúrgico, que permite reutilizar el agua y evitar vertidos a ríos u otros cursos de agua.
- Sistema de drenaje con canales perimetrales que recogen las aguas de escorrentía de las zonas operativas y las conducen a balsas de decantación donde se eliminan los sólidos en suspensión.
- Control de sedimentos mediante balsas de decantación, evitando que partículas del terreno lleguen a los cursos de agua cercanos.
- Medidas de prevención de contaminación.
- Gestión controlada de sustancias y residuos potencialmente peligrosos por gestores autorizados.
- Medidas de control de la erosión mediante revegetación progresiva de las superficies expuestas para reducir la escorrentía y el transporte de sedimentos.
- Programa de vigilancia ambiental que incluye análisis periódicos de calidad del agua para verificar que los niveles cumplen los estándares establecidos.
- Inspecciones periódicas de las balsas de decantación para comprobar su correcto funcionamiento y su capacidad de retención de sólidos.
Gracias a este conjunto de medidas, el proyecto está diseñado para minimizar su impacto sobre los recursos hídricos y garantizar una gestión responsable del agua durante toda la vida de la operación minera.
Nuestro objetivo es claro: utilizar el agua de forma responsable, proteger los ecosistemas locales y reducir al máximo la huella hídrica del proyecto.
